Correo electrónico
El canal más cómodo si querés contar tu situación con algún detalle antes de hablar. Contanos en pocas líneas qué te interesa trabajar y si preferís sesiones uno a uno, taller grupal o mentoría personalizada.
Antes de empezar un proceso conviene sacarse las dudas prácticas: si el formato uno a uno o el taller de tres encuentros encaja con lo que estás buscando, si la modalidad online funciona para tu ciudad, o si el momento es el adecuado. Escribinos por correo o llamanos y te respondemos con lo que sabemos, sin prometer plazos que no podemos sostener.
El canal más cómodo si querés contar tu situación con algún detalle antes de hablar. Contanos en pocas líneas qué te interesa trabajar y si preferís sesiones uno a uno, taller grupal o mentoría personalizada.
Si preferís una conversación breve para ubicar el encuadre, podés llamarnos dentro del horario de atención. La primera llamada de quince minutos sirve justamente para eso: ver si el proceso encaja antes de comprometer una agenda.
Recibimos correspondencia en nuestra dirección en Buenos Aires. Las sesiones presenciales se coordinan aparte, según disponibilidad, y no se atiende sin cita previa.
Av. Corrientes 1234, Piso 8, Oficina 802, Torre Bellini, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Si tu duda es sobre el proceso, los talleres o los límites del trabajo, la sección de preguntas frecuentes reúne las respuestas más repetidas. Para dejar un mensaje formal, usá la página de contacto.
El recorrido es corto y no tiene pasos ocultos. Sirve para que sepas qué se espera de vos, qué se espera de nosotros y en qué momento conviene frenar si el método no encaja con lo que necesitás hoy.
Escribís o llamás, coordinamos un horario y conversamos sin compromiso. Contás qué te trae, qué intentaste antes y qué te gustaría mirar distinto. También sirve para descartar: si el tema no es para coaching ontológico, lo decimos en esa misma llamada.
Si la llamada encaja, agendamos una entrevista más larga. Ahí se elige un foco acotado, la frecuencia de las sesiones y los indicadores que vos querés observar: cómo te comunicás en reuniones, cómo sostenés un hábito, cómo tomás una decisión que venís postergando.
Según el foco, el proceso se sostiene en sesiones individuales o en un taller de tres encuentros con otras personas. En ambos casos hay una conversación guiada y una consigna concreta para la semana. No hay fórmulas cerradas ni respuestas armadas de antemano.
El material práctico es lo que hace que la conversación no quede en el aire. Son ejercicios breves: registrar una situación, revisar cómo pediste algo, anotar qué pasó cuando cambiaste una respuesta habitual. Ese trabajo lo hacés vos, a tu ritmo, en tu contexto.
Cada cierto tiempo miramos juntos lo que se movió y lo que no. Si el foco cambió, se ajusta. Si el proceso ya dio lo que tenía que dar, se cierra. No prometemos resultados rápidos ni cambios garantizados: lo que avanza depende del trabajo de cada persona y de las condiciones concretas de su contexto.
Si querés ver primero qué tipo de proceso se ajusta mejor a tu caso, podés revisar la lista de servicios o escribirnos directamente desde la página de contacto.